MUJERES SANADORAS GUARDIANAS DE LA MADRE TIERRA

oracic3b3n-guardianasMUJERES SANADORAS GUARDIANAS DE LA MADRE TIERRA.
Dios me hizo mujer, de pelo largo, ojos, nariz y boca de mujer.

Con curvas y pliegues y suaves hondonadas y me cavó por dentro, me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios y balanceó con cuidado el número de mis hormonas.

Compuso mi sangre y me inyectó con ella para que irrigara todo mi cuerpo; nacieron así las ideas, los sueños, el instinto.

Todo lo que creó suavemente a martillazos de soplidos y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días por las que me levanto orgullosa todas las mañanas
y bendigo mi sexo.

La Menstruación es la clave de la renovación de la mujer. Es el momento de vaciarnos de todas las energías del pasado para absorber vida nueva.
No existe purificación más grande que el derramamiento natural y cíclico de sangre femenina, nuestro líquido vital que contiene toda la información de nuestra historia en el mundo físico.
En su insensata competencia por el poder sobre el mundo, el hombre quiso arrebatar este poder propio de la mujer y creó maneras de derramar sangre masculina sobre la Tierra dando vida a horribles sacrificios que terminaron en el juego más aburrido y constante de todos: la guerra.
La Tierra, de manera natural, había estado recibiendo la sangre de las mujeres y leyendo constantemente en ella la memoria genética de cada una de nosotras, enterándose así, de la situación en que vivía el ser humano. Pero en esta campaña para dominar a la diosa, la sociedad masculina nos obligó a creer que la sangre de la menstruación es cosa sucia y las mujeres nos hicimos parte del complot contra la Tierra desechando y apilando nuestra sangre en basureros y en toallas higiénicas que ya son casi completamente plásticas.
Nuestra Madre no ha sentido mucho nuestra energía últimamente. Es por eso que la manera más efectiva de darle nuestro amor y reconectarnos con Ella, es cerrar nuestro ciclo menstrual de manera correcta entregándole nuestra sangre. Para eso no hace falta más que recolectarla en algodones o toallas que más tarde se ponen en agua para que suelten todo, luego se exprimen y en caso de ser algodones, si se puede, se entierran.
El agua que contiene la sangre se devuelve a la Tierra y eso se puede hacer de mil maneras diferentes. Con la sangre menstrual se pueden regar las plantas, las flores, las verduras y no es difícil notar con que fuerza y energía tan especial crecen. Se puede devolver la sangre a la tierra en una ceremonia de Luna Nueva o Luna Llena.
La sangre femenina es nuestra ofrenda a la vida y a la Tierra, una razón para celebrar los ciclos naturales sin involucrar ni una gota de violencia.

La sangre contiene toda la información de la vida del ser humano en este planeta. Y la Tierra, a través de este acto mágico, puede leernos, comprendernos, sentirnos y de esta manera tener conciencia de nuestra existencia de una manera pacífica y llena de amor; recordemos que ha estado leyendo la sangre de nuestras constantes guerras por todos lados del planeta desde hace milenios, esta sangre llega a Ella a través de actos de odio y violencia, y en la mayor parte de los casos, con terror, pánico y descontrol. Además de todo esto, ella misma sufre desde hace tiempo sus propias heridas y fisuras que le ha provocado el hombre para sustraerle su propia sangre y carne de manera agresiva y desconcientizada, rompiendo así, el fino equilibrio de toda la vida en el planeta.
No es de extrañarse que la Tierra haya comenzado a sacudirse constantemente con sus terremotos y explosiones volcánicas que cada día son más constantes.
La Tierra necesita expresar su dolor, está intoxicándose con tanta violencia y abuso. Y no sabrá como hacerlo de otra manera que no sea a través de lo que está sintiendo: violencia y sufrimiento, a menos que comience a leer en nuestra sangre una frecuencia diferente: la frecuencia del amor y la luz. Al leer otra vez nuestra sangre femenina
la Tierra comenzará a sanar su cuerpo emocional que está contenido en este drama y tendrá más conciencia de la existencia de sus propias hijas, de la vibración del gozo y la felicidad y la vida nueva. Sabrá con certeza que estamos despertando y de esta manera pasará de ser “nuestra enemiga” a ser nuestra gran protectora.
Es importante tomar en cuenta que nuestro ciclo menstrual es de la misma duración del ciclo de la Luna. Eso no es coincidencia.
Las mujeres tendríamos que estar ya bien conectadas con los ciclos naturales y llevar la cuenta de nuestro ciclo femenino con un calendario Lunar de 13 lunas de 28 dias.
Ya es tiempo de que las mujeres volvamos sin miedo a crear nuestros juegos de conexión con toda la vida. Es tiempo de que recuperemos la confianza y la inocencia y de que sigamos nuestra intuición con total conciencia.

La Tierra ha sido muy maltratada por la humanidad y tiene muchas ganas de limpiarse también. Es importante que se limpie de lo que le estorba teniendo en cuenta la existencia de las mujeres y hombres que SI están conscientes de Ella. Así, en el momento de su sacudón purificador, cuidará de nosotros.

Si de verdad queremos convertir el mundo en Nuestro Jardín Terrenal, entonces tenemos que conectarnos otra vez entre nosotras y con la Diosa. Para eso es básico sanar nuestro pasado y reconciliarnos con todo lo que participó en él usando todas las técnicas que están a nuestro alcance. Es nuestra obligación como mujeres comenzar este proceso.

Tenemos que curar nuestros dolores. No podemos seguir emitiendo la frecuencia mortal de la violencia, el sufrimiento y la separación. Esa frecuencia la tenemos Todos muy dentro de la sangre, y más las mujeres por ser tan receptoras. Todo el aspecto femenino, creativo de nuestro mundo, ha sido dañado, desde la misma Tierra hasta nuestros corazones y cuerpos de mujer. Por eso es vital que todas nosotras sanemos nuestras heridas con la Madre y todo lo que ella involucra, el aspecto Ying de la vida.

Nuestro más grave y profundo problema con los hombres, sea cual fuere, no se va a solucionar si las mujeres no sanamos primero nuestro problema con las mismas mujeres. Estamos teniendo ahora la oportunidad de hacer un equipo de mujeres impecables y cambiar el curso de esta historia de dramas que nos tiene muy aburridas. Estamos teniendo la oportunidad de conocernos como Hermanas, como Dakinis, Diosas sin edad ni raza ni color, mujeres de la Tierra, vivas, sanas y despiertas, haciendo cosas de mujeres.

Necesitamos cerrar todos nuestros ciclos pasados recuperando así nuestra energía perdida; regenerarnos en todos los niveles y luego juntarnos físicamente, conocernos, conversarnos, intercambiar historias y conectarnos en todos los niveles y soñar un sueño maravilloso todas juntas.

Esta reunión de mujeres es absolutamente necesaria, y no necesitamos una reunión de muchas mujeres: cuatro, siete, trece son un número perfecto.

Es muy importante que al menos nosotras comencemos a girar la rueda de las ceremonias del gozo y el amor, del reencuentro con la Madre, con la Tierra y con nuestra madre del mundo orgánico guiadas por nuestra intuición e inocencia.

Nuestra mamá representa nuestra puerta de entrada a la vida y si nuestra energía con ella no está limpia, clara y fluyendo libremente, entonces no tendremos la energía necesaria para hacer girar esta Rueda que cambie el resto de nuestra realidad. Tenemos que lograr en vida una relación armoniosa con nuestra madre y desde ahí con todas las mujeres de la familia y así también con el resto de las mujeres.
La Madre es nuestra diosa particular, nuestra imagen personal de la Tierra y la Vida, es preciso honrar esta unión de manera constante y natural. Mientras no sanemos nuestros dolores con nuestra madre biológica, no podremos sanar nuestros dolores con el resto de la existencia y seguiremos viviendo en este mundo guerrero y violento dominado por el aspecto negativo de la energía masculina.

La Madre Tierra es como la Mujer cuando el Hombre Comprenda y Respete a la Mujer Vivirá mas en Armonía con Su Madre Tierra….
Mis ancestras están vivas en mi piel, en mi útero, están hablando.

Hasta tal punto que puedo reconocer sus huellas en mí… mi útero es el mapa físico de mi consciencia, el fiel reflejo de mi ser mujer… cada suspiro de mi útero es una oportunidad para hacerme mas consciente que ser mujer es algo más de lo que podemos ver y que necesita toda nuestra atención y respeto… todo mi cuerpo en su totalidad siente las pulsiones de mi útero baúl de almas.
Todo mi cuerpo…

Mi cabeza es mi padre y todo mi ser ancestros varones que alimentaron las ideas envenenadas de cómo tiene que comportarse y ser una mujer… pero mi cabeza se levanta y mira hacia delante, reconoce mis deseos y desea expresarlos.
Mis ojos que aprendieron a mirar con mirada masculina despiertan del sueño velado y reaprenden a mirar con el ojo del corazón, el ojo profundo de la receptividad.

Mis Ojos, boca y mis orejas son mis ancestras que me susurran los misterios del viento y me invitan a reír mi sangre a mandíbula suelta.
Mis dientes muerden con ganas y liberan la rabia de siglos.

Mi garganta es mi canal de expresión y creatividad que desea libertarse de amigdalitis de miedos y emociones reprimidas y creatividad sofocada. Mi pecho, mi fuente de amor.

Mis manos recogen mi racionalidad y la transforman en una racionalidad más intuitiva, mas libre. Mis uñas son mi arma, mi defensa… el símbolo que no me deja olvidar los tiempos en los que saque las garras a predadores perdidos en sus miserias.

Mi espalda no me deja olvidar las cargas que me colocaron y que no me pertenecían y que me hicieron fuerte. Mi vientre, lugar sagrado, lugar de madre, lugar de vida. Mi estomago museo de miedos, angustias y ansiedades impuestas.

Mi pelvis que me conectas con la energía sexual de mi cuerpo y las rodillas me muestran mi flexibilidad y me reconectan con mi mujer-niña.

Mis pies, mi territorio. Norte, Sul, Este, Oeste…caminaron escondidos como brujas-perseguidas sin hacer ruido pero hoy corren por el bosque buscando su lugar robado.

Mi cuerpo vehículo en el que paseo por esta vida, pero mi cuerpo no es una carrocería inerte como mi hicieron creer, cada célula de mi cuerpo contiene lo que fueron mis ancestras y lo que soy yo. YO MUJER.
Útero… cuenco sagrado…donde me gesto y me descubro…me nazco en amapolas y caricias…me nombro mujer para quererme…me abro un sendero desafiante y atrevido…me permito mirar desde mi misma…me invito a estar erguida…me deshago de miedos…escucho mis latidos…sigo mi estela de intuiciones…me busco y me pierdo en las mareas…me atrevo a mis pasos… sólo míos…me pierdo…me nublo y amanezco nueva…me gusto y me empecino…me caigo y me destrozo en partículas de amores…me enraízo… me despeño… me alboroto…me remonto…me huelo…me desdigo…

Vuelvo a llamarme a mí misma desde el útero, para gestarme mujer en el silencio,
Anidaba sueños que rompían en orillas derramaba sangre y engendraba vida.

Más allá de las palabras existe una fuerza que mueve las letras, las ordena, las dispara sobre el texto.
Una energía creadora que proviene del lugar más profundo de nuestro ser femenino y se despierta cuando nos abrazamos a nuestra mujer salvaje e instintiva.

Irrumpe y comienza a latir con el pulso de nuestras antepasadas. Almas rumorosas, lluvias de cantos y alabanzas, corolas y diosas.
Es aquella energía creadora que duerme en el núcleo primitivo e inconsciente de nuestra psique y asoma en la voz de mi útero.”

Todas las estapas de una Mujer son Hermosas..
La edad de la niña es como el amanecer, la doncella es como el mediodía.

La Mujer es como un bello atardecer la Anciana de Sabiduría es como el Anochecer, y no por ello menos hermoso que el amanecer…..Todas esas Mujeres se encuentran dentro de Nosotros cuando se pasa de los 50 empieza una etapa de Madures y es cuando la Mujer es muy Sabia si a logrado un equilibrio y Armonía en ella, es por ejemplo( la guía de las nuevas generaciones y hay mucho trabajo que hacer aun, el trabajo jamás se termina si te mantienes activa la Madurez de Nosotras no tiene que ser deprimente todo lo contrario porque la Belleza de las Mujeres se encuentra en la Luz de sus Corazones en la Nobleza y ternura, Dulzura de sus Espíritus, y en la Sabiduría para guiarse y guiar a las demás Mujeres no debemos de temer a lo que viene, todas las etapas son únicas y cada una tiene sus ventajas los mismos ojos que contemplaron un bello amanecer son los mismos ojos que contemplaran un bello anochecer…Con Amor para Todas las Mujeres….

Durante los días de sangrado menstrual, las mujeres entramos en un estado de conciencia no ordinaria, un estado más expandido, ampliado, fuera del mundo; cuando sangras mas, quizás sea por la gravedad de la Madre tierra jala tu sangre y ella se ofrendaba, aparte que nos conecta con un profundo conocimiento ancestral femenino. Son días sagrados y poderosos espiritualmente, en los que un saber dormido en la hondura de nuestra psiquis, se hace presente, emergiendo hacia la superficie, revelando información acerca de la Diosa Creadora, Eterna Transformadora,

La que da y reabsorbe la Vida, cíclica y armónicamente; La que vive dentro de nosotras ,gestando, sosteniendo y reciclando a toda la Creación permanentemente.

Han pasado miles de años de una cultura patriarcal nos han desconectado de nuestros días de poder sanador.
Aún hoy, en “pleno siglo XXI”, respondemos a patrones que siguen negando, censurando, ensuciando y tapando el ciclo menstrual. (piensa, por ejemplo, en las publicidades de apósitos femeninos, donde jamás aparece el color rojo, sino un celestial color azul, donde el eje del mensaje es que “esos días” pasen lo más inadvertidos posibles, que puedas “olvidarte”)

Eso ha hecho que muchas Mujeres pierdan su centro y rechacen su feminidad se vuelvan competitivas y llenas de amargura, traumas e iras por lo que sufrieron en su niñez se vuelven victimas de si mismas rechazándose, atraerán a Hombres victimarios, sin darse cuenta, que seguirán atrayéndolos, mientras sigamos vibrando en esas bajas frecuencias, pero solo cuando enfrentamos nuestra ignorancia y busquemos ayuda para lograr enfrentar nuestros temores con Sabiduría y Amor lograremos vencer al Dragón que yace dentro de nosotras esperando ser vencido a través solo a través del Amor, del conocimiento y el Perdón…

Con Amor y Respeto a todas las Mujeres..

Las mujeres tenemos un papel protagónico en este despertar de la Conciencia.

Las mujeres somos la representación viva de la Diosa, del aspecto femenino de Hunab Ku. Tenemos dentro el potencial para dar conciencia y vida a otro ser humano. No es una ventaja frente a los hombres, sino una diferencia esencial.

Somos la encarnación de la Tierra, de la Madre de todos los seres humanos. Al igual que Ella, damos vida y naturalmente la protegemos.
Hace mucho tiempo el hombre y le mujer sabían esto perfectamente y por eso alguna vez vivimos en completa armonía. El hombre amaba a la mujer, la cuidaba y aprendía de ella sin sentirse menospreciado o inferior.

La mujer era adorada con todo el corazón como el sostén de la vida humana, como la Tierra es para todas sus criaturas.

Al mismo tiempo el Hombre era honorado por ser la representación viva del Ser Fertilizador, del hacedor, artífice, formador que moldea la materia y cristaliza sus ideas en el plano físico.
Este conocimiento se perdió hace mucho. Seres oscuros y torcidos se dedicaron por un largo tiempo a borrar este conocimiento de la faz de la Tierra para que los seres humanos se convirtieran en una masa de obreros que echaran a andar con su sudor, su sangre y sufrimiento la máquina horrorosa de la destrucción y la muerte que les da su alimento.

Ellos sabían que la única manera de llevar a cabo su espantoso plan era acabar con la cultura de la Diosa. muchas veces quemándolas vivas acusándolas de brujas, Se esforzaron por obligarnos a creer que la Tierra no es más que una masa de materiales que no tiene vida ni conciencia y que para vivir en este planeta hay que “dominar” a la naturaleza, que es nuestra constante enemiga que nos pone en peligro con sus infinitas amenazas. Nos obligaron a creer que la Tierra está para ser explotada y violada y que esa es la única manera de levantar una sociedad “civilizada”.

El paso siguiente fue convertir a la mujer en un ser incapacitado para todo, salvo para reproducirse. Y la mejor manera de lograr esto fue manipulando su conexión con lo divino. Los abusadores se autoproclamaron voceros del Creador, al que le dieron una imagen masculina. Y prohibieron con la muerte que las mujeres tuvieran contacto con otras realidades que no fueran la que ellos pudieran controlar.

Todas las realidades que no fueran las palpables quedaron prohibidas. Y al Espíritu de la Vida y la Creación lo convirtieron en algo imposible de alcanzar, conocer o vislumbrar salvo después de la muerte.

Al mismo tiempo, el concepto de que la mujer es inferior al hombre, que nació de sus huesos y que su máximo logro en la vida es dar luz la descendencia de él, ha transformado a este hombre en nuestra meta última y nuestro máximo logro, poniéndonos así a todas las mujeres en los papeles de rivales y protectoras de nuestro machos. Hemos vivido miles de años en la versión femenina de la guerra masculina: la lucha por el amor. Cada mujer se convirtió en nuestra enemiga potencial y nos separamos tanto que nos olvidamos del verdadero aspecto creativo y sabio de la vida.

Esta sociedad moderna, que fue levantada sobre los cadáveres de millones, se ha convertido en un aburrido y monótono juego de guerras, poder, muerte y violencia. Ya sabemos, que aunque a veces se haga necesaria, la violencia no nos liberará de la violencia.

Debemos poner en práctica continua nuestros poderes de ya no brujas, si no “magas” de Diosas, Sacerdotisas con sabiduría de la vida en la Tierra. ¿Cómo hacemos eso? Acercándonos las unas a las otras, sin interponer entre nosotras estas energías de guerra sentimental y un feminismo mal encausado, siendo impecables, integras, honestas, respetuosas de nuestros dones confiables, graciosas Ya no provoquemos con nuestras actitudes encuentros violentos o poco sutiles entre nosotras….

La verdadera feminidad es actuar siempre con estas cualidades positivas femeninas y sin provocarnos las telenovelas en nuestras vidas reales, entonces ya podremos por fin y en paz utilizar esta energía para cosas que nos llenen de felicidad, tranquilidad y gozo, en completa armonía con todo.
Nuestro inevitable viaje de regreso a la Luz está despertando a la Diosa dormida.

Es absolutamente necesario para transformar al mundo en un Paraíso que las mujeres recuperemos la confianza en nosotras mismas y dejemos de vivir el drama de los celos, las envidias, las competencias las traiciones; entre nosotras mismas, Comencemos a vivir honestamente, confiando en la mujer y volvamos hacer magia cotidiana juntas, cada vez que nos juntamos a gozar de nuestros cuentos y vivencias, cuando nos confiamos nuestras penas para recibir en los ojos de la otra un consejo sabio y amoroso.

Somos todas hermanas y cuando nos conectamos de esa manera podemos hacer bien roles de abuela, madre, hija o amiga, según nos salga más natural. Somos diosas magníficas que venimos despertando de un sueño lleno de Esperanzas para nosotras nuestras familias y para la Humanidad…

Es el momento para cambiar.

Es el momento para relacionarse con los conocimientos y la sabiduría de los pueblos, de la naturaleza y crear una nueva comunidad, capaz de respetar la diversidad que todo lo abarca y en la
Cual la Tierra a de ocupar de nuevo su lugar como ser vivo que es para
Nosotros, nuestro hogar……..

HONRANDO EL ESPÍRITU NATIVO QUE VIVE EN MÍ…. Así como las hojas caen en otoño el miedo y la indecisión van dejando el templo. La vida es magia y colores en una ola de energía fluyendo, yendo y viniendo. Amor a todo, y lo eterno va dejando huellas en el alma. El nuevo tiempo lo vivo en paz con lo viejo, en paz conmigo mismo; paz-ciencia porque estoy seguro de lo que es y siempre será, y ahí descansa mi Ser y lanza el puente arcoiris a los diferentes puntos del vector Tiempo.

Respiramos con el aliento sintiendo como el poderoso manto de las Diosas desciende sobre nosotras y nuestro corazón radiante de luz, de mística comunión se expande, se expande, se expande.

Somos transportadas por la magia de la luz del corazón de la madre, a un espacio, a un bosque precioso, lleno de árboles que destellan luz, sus hojas son destellos radiantes, verdes esmeralda, las flores que ahí hay, son flores de cristal radiante luminosas, es el espacio donde co-crea la Diosa, donde el espíritu elemental de la tierra se vive, se siente y se percibe en su sublime grandeza, en su gran belleza, la atmósfera pura cargada de vida, nos hace sentir la poderosa vida moviéndose dentro de nosotras, sientan y absorban, donde esta nuestra consciencia está la totalidad de nuestra energía.

Todas hemos llegado a este encuentro revestidas con nuestra vestidura de luces infinitamente bellas, vamos a percibir que la que está aquí es la Diosa radiante que hemos estado visualizando, sintiendo y co-creando con ella, estos días.

Todas somos bellas, jóvenes, alegres, radiantes, sabias, justas, somos Diosas de abundancia, somos Diosas de amor, y al formar este círculo empieza a haber una conexión que activa un movimiento en espiral que se eleva a altísimas alturas dimensionales, respiramos con todo nuestro sentimiento y amor para ir activando más y más esta corriente de luz, que como un cono radiante se eleva hasta el propio corazón de la Diosa, la madre eterna, la madre divina, la madre de todos, la que fue en un principio, la que es ahora y la que será por siempre, a la que honramos y veneramos, a la que sentimos en nuestro ser, a la que nos ha hecho Diosas.
¡¡Respiren con más amor, aún más!! Desde la consciencia despierta de la Diosa que son y en nuestra íntima oración le expresamos a la madre:

¡¡Estamos aquí, tus hijas, abiertas totalmente de mente y corazón para recibir tu luz y tu bendición, tu sabia guía!! Permítenos co-crear con tu existencia el espacio de luz y vida para este planeta tierra, para esta humanidad y todos los elementos vitales que aquí se desarrollan, que la vida florezca de una manera gloriosa aquí en la tierra, que todos los úteros divinos como Diosas en este momento se unifiquen. Todas somos una formando el gran útero divino en conexión profunda con el Espíritu de la Madre divina, formamos aquí en la tierra el receptáculo sagrado, el útero que como una flor abierta esta lista a captar, a recibir y a su vez emanar la vibración trascendental del amor sublime, desde el centro de nuestra intuición, desde el centro de nuestra percepción extrasensorial captamos la vibración de la Madre que tocan nuestros seres, que desciende como la luz y nos envuelve y nos penetra en su totalidad, transmitiéndonos sus propias cualidades:

“Amadas hijas, este es el tiempo de recuperar la condición limpia y libre que las haga ser el botón florido que se abre generoso a compartir la esencia sublime que perfuma su ser, ¡Ábranse para dejar destilar su aroma de una manera suave y sublime, dulce y diáfana!

¡Corra de nuevo el amor de la Diosa por toda la faz de la tierra perfumando la existencia de todos los seres, llevando la gracia divina a través de su sonrisa llena de resplandor divino!

¡Caminen alegres, besando con sus pies a la madre tierra, su gentil caminar acaricia a la madre, y le hacen sentir que ustedes están vivamente, conscientes de la comunión con ella, suelten toda sensación de tensión, todo aquello que les cree un estado de fuerza, de choque interior!, la sublime esencia de la Diosa es suave, tersa, acaricia y con su sola presencia sana.

Son la flama de la luz, colocada en el centro de la existencia, la luz que brilla, la luz que con su suavidad prodiga calor a su entorno, caminen sueltas, seguras de que todos los seres de luz están con ustedes. Por su capacidad de captar y percibir los reinos superiores, las Esencias Maestras las han tomado como vehículo de expresión de la sabiduría eternal, sabiduría que han de compartir, que han de vivir, que han de sentir y sostener todo el tiempo mi intención solo con la presencia amorosa de su ser, cada una de ustedes será guiada en su espacio, su medio, para que expresen desde el acorde singular de su ser, la armónica celestial que estamos compartiendo con cada una.

¡Confíen, mantengan una actitud de pecho abierto, de respiración profunda, de íntimo contacto!, así estaremos emanando en Vds. toda la claridad de conciencia, el conocimiento que requieran y la fortaleza para mantenerse centradas en su sagrada misión, lleven alto, muy alto la dignidad de ser mujeres de luz, mujeres de consciencia divina, madres preciosas, seres sublimes, las flores del corazón de Dios que se colocaron aquí en la tierra para traer belleza infinita, siéntanse en esa dignidad que da la convicción de ser seres generados desde el espíritu, en conexión con ese espíritu y cooperando con el plan divino, para que esta tierra sea sanada, para que todas las limitaciones fabricadas por la mente sean borradas limpiadas y se mantenga el propósito puro de crear una humanidad constructiva, positiva, cooperativa entre todos los seres. Y en particular, amadas hijas, les recomiendo a todos los niños del mundo, a esos espíritus que están llegando con tanta sabiduría y que ahora están en todas partes, necesitando madres de amor, madres de sabiduría, todos los hijos de la tierra son sus hijos, porque en este gran útero espiritual, todas hemos gestado esta humanidad, cada uno de esos hijos, son sus hijos, en cuerpo, en alma y en espíritu. ¡Abrácenlos, envuélvanlos en sus oraciones, cúbranlos con la paz de su mente, cooperen para que crezcan sanos, felices, conscientes de su luz, rieguen esa semillita que hemos puesto, la semilla de la esperanza viene de cada niño que nace, sin distinción de sus padres, sin distinción de clases, sin distinción de nacionalidad, los niños son la semilla de la esperanza de la Madre. y cooperen con todas las mujeres que están gestando, sin preguntar nunca su condición, el porqué, una madre que gesta, es una esperanza viva de la madre, de que esta humanidad ha de ser salvada, siéntanla como parte de ustedes mismas en la responsabilidad sublime de llevar la gestación a feliz término, todas somos un solo útero, todas somos una sola presencia, no hay diferencias en nuestro útero, todas somos las madres de esta humanidad, todos los hijos nos pertenecen, porque nos unen el vínculo más profundo y verdadero que es el amor, el amor que sentimos por todos los seres. ¡Amen, amen y cuando crean que están amando mucho, sientan y amen más, aún más!, son capaces de amar en la totalidad, son capaces de sentir la pulsación del universo en su propia presencia, porque son Diosas de amor, Diosas que sienten, perciben, respiran al universo entero, en todos sus aspectos, en todos sus niveles, son Diosas de vida, y dondequiera que ustedes estén, la vida está siendo apoyada, la vida florece.

¡Este es su compromiso!, y les encomiendo a los hombres, para que sean las maestras que le enseñen el camino del amor, de la ternura, de la suavidad, les encomiendo a los hombres, para que retornen a la consciencia de su verdadera luz, que cesen las luchas, que cesen los juegos de poder, la competencia, que lleva a un hombre a luchar con otro hombre, a una nación a luchar a otra nación.

¡Que los patrones masculinizados de lucha, competitividad, egoísmo sean lavados! por la presencia de la Diosa que comparte con dulzura, la comprensión la cooperación, el amor mutuo entre todos los seres encarnados para el bien común.

Oremos para que todas las mujeres reciban este mensaje en este momento a lo largo de toda la faz de la tierra que esto que les estoy transmitiendo a ustedes sea transmitido a todas las mujeres nacidas y por nacer, que se extienda este mensaje redentor. Sientan como este círculo se va expandiendo, expandiendo, expandiendo, besando en la frente a todas las mujeres, vamos Diosas abrazando a todas las mujeres del mundo, en un trabajo multiplicador del bien, en una misión Divina de llevar esa sensación de ser los agentes activos que traen la medicina al mundo, somos las mujeres de poder, del poder místico, del poder divino, del poder del amor, somos mujeres luz y estamos compartiendo la luz con todos los seres, imantamos al planeta tierra con esa presencia, siente como viaja la consciencia de tu ser, trabajando con miles y miles de mujeres, dignificando su papel de Diosas, dignificado su papel de madres, llevándoles el mensaje de que somos libres en el espíritu y que desde esa libertad espiritual podemos vivir con dignidad, abundancia y amor en la tierra, dejen correr las lagrimas del perdón, conmuevan su ser. La madre se sensibiliza.
Nos abraza haciendo que el fluir de sus lagrimas lave ya todo el dolor del mundo, que el fluir de sus lagrimas sea ya la alegría de la Diosa viendo a sus hijas, redimidas, liberadas y de nuevo en el nivel amoroso, soberano que verdaderamente le corresponde, co-creamos con nuestros sentimientos luminosos, ¡dejen que sus sentimientos se expresen, se expandan, así trabaja la Diosa, así las vírgenes lloran, pero lloran lagrimas de luz, de redención y de perdón, seamos esas vírgenes, seamos esas madres, llevemos con nuestras lagrimas ese rocío celestial que calma todo dolor, que limpia todas las heridas, que sane el desamor, la separatividad, las lagrimas de la madre son lagrimas que unifican, que purifican, que bendicen, que sanan, que traen alegría a nuestros corazones.

Somos un solo ser en el amor, nuestro gran útero se siente fecundo, nuestro gran útero se siente maternal y acuna a todos los seres, hombres y mujeres; los abraza, esas lagrimas se convierten en ese líquido de vida, el liquido amniótico, es saladito porque es el llanto, el llanto de amor, el llanto que envuelve, el llanto que abraza, que susurra canciones de cuna, que le dice a toda la humanidad, ¡cálmate, el dolor ya ha pasado! sosiégate, porque ya el tiempo de la lucha ya ha pasado, y con nuestro ser de amor arrullamos, acunamos a esta nueva humanidad, una humanidad que todavía está aprendiendo el amor, pero que ese es el camino, esa es la respuesta que ya todos estamos buscando, la madre le susurra al oído a de toda esta humanidad, el amor es la única respuesta, el amor es la única respuesta, el amor es la única respuesta.

Acunen, abracen, esta la humanidad aquí, recién nacidita, está todavía tan pequeña, está gestando ese poder que había olvidado, y ahora por la acción amorosa de la madre, está regresando, todas juntas, todas cooperando, todas juntas en un mismo útero divino, todas somos necesitadas, las grandes y las chicas, todas las mujeres son una sola mujer, todas las mujeres son las madres gestoras de esta humanidad, y estamos dándole con toda la fuerza de nuestro amor, nuestra convicción de que solo la luz de Dios salva.

Agradecemos a los corazones de toda esta humanidad por habernos escuchado, por haber entrado al útero de la madre, por estar aquí con nosotros, y desde el corazón sublime de la madre, recibimos la gratitud amadas hijas, pilares de mi corazón en la tierra, les agradezco su presencia, su convicción y su amor hacia la luz, las reconozco como a mí misma, mantengan viva la llama del amor, el estandarte más sublime, elévenlo siempre, vívanlo, siéntanlo.

La Diosa en nosotras ha hablado, su mensaje ha sido claro, su trabajo fecundo y su amor generoso, lo que ella nos ha dado hoy, es lo que nos dará siempre. Recordemos su mensaje, que se quede ya presente en todos nuestros pensamientos, que sature todas nuestras actitudes, para que las actitudes estén en santa comunión con su mensaje, que llenen nuestro hablar, nuestro mirar, nuestro tocar, para que sean las manos de la Diosa, aquí en la tierra, ella nos ha tocado, ha tocado en nuestros corazones, la fibra más profunda de nuestro ser, y su toque es divino, nos ha transfigurado, nos ha redimido, y ha puesto en claro nuestra misión, con todo el amor de nuestro corazón, le vamos a decir:
¡Gracias Madre! ¡Gracias Madre!
¡Gracias Madre!

Mi corazón de mujer es rociado con el dulce néctar de sanación que la Madre Cósmica me entrega.
En este momento soy parte del Círculo Sagrado de Mujeres de Luz, y unida a mis hermanas, activo mi fuerza espiritual para irradiar energía amorosa a través de mis manos y mi conciencia.

Te pido Madre Cósmica que bendigas mis manos y las manos de mis hermanas en todo el mundo para poder canalizar aquí y ahora tu Luz Sanadora hacia la Madre Tierra.
Te pido Madre Divina que hagas de nosotras un instrumento de tu paz. Te pido Madre Divina que hagas de nosotras un instrumento de tu Luz.
Te pido Madre Divina que hagas de nosotras un instrumento de tu Amor.
Ayúdanos a despertarnos como Mujeres Sagradas, guerreras del Amor, defensoras de la Vida.
Acompañada por la Fuerza espiritual de todas mis hermanas envuelvo a la Tierra en una Luz intensamente Violeta y la limpio de todas las heridas.
Libero en este instante su dolor y sufrimiento y envuelvo a la Tierra en una serena Luz Rosada, llenando de vibración amorosa cada rincón de este planeta.
El poder gestante de mi útero se une al poder gestante de los úteros de mis hermanas, y entre todas formamos un círculo sagrado de protección para la Madre Tierra.
Estando juntas y conscientes de nuestro poder femenino unificado, nuestro Amor es un arma concreta, más poderosa que cualquier arma de guerra.
Abro en mis circunstancias actuales canales hacia la Gracia Divina.
Me comprometo a Ser Guardiana de la Madre Naturaleza, amando y cuidando todo lo que la Diosa ha creado en la Tierra.
Me comprometo a mantener viva esta oración día tras día, fortaleciendo el Círculo de Mujeres de Luz.
A través de mis actos cotidianos me comprometo a sembrar Amor en la Tierra.
En Amor y Luz

MEDITACION DE SANACION.
Este es un tiempo muy especial sencillamente para mí y cualquier cosa en la que necesite ocuparme estará esperándome cuando YO ESTE listo, así que por el momento yo lo dejo partir.

El ángel de Sanación dentro de mi campo de energía y los Ángeles de Sanación dentro de los campos de energía de TODA la Humanidad están listos para asistir a la Presencia YO SOY de todas y cada una de las personas sobre la Tierra con la sanación más intensificada que la Ley Cósmica permite en este momento.
YO SOY mi Presencia YO SOY y YO SOY Uno con la Presencia YO SOY de cada hombre, mujer y niño sobre la Tierra.
Amada Madre María y Maestro Ascendido Hilarión ahora únanse conmigo en consciencia. Ellos respiran la Flama de Sanación verde esmeralda y violeta a través del Poder de Transmutación Infinita proveniente de sus Templos Etéricos de Sanación y Música hacia mi Flama Corazón.
Este regalo de Luz Sanadora fluye hacia cada partícula atómica y subatómica y onda de mis cuatro cuerpos Terrenales. A medida que este Fuego Sagrado ingresa en el núcleo de pureza en cada electrón, prepara mis cuerpos para la Sanación más intensificada del YO SOY capaz de ser recibida en este momento.
Por un momento me concentro en la perfección infinita de mis Cuerpos de Luz Solares basados en la forma cristalina. Yo sé que es el momento para que esta perfección se manifieste en mis cuerpos físicos, etéricos, mentales y emocionales aunque todavía YO ESTOY permaneciendo en el plano físico sobre la Tierra.
Yo inhalo profundamente una vez más y a medida que exhalo, una frecuencia intensificada de la Flama de Sanación verde esmeralda y violeta a Través del Poder Infinito de Transmutación se expande a través de la Flama Corazón del Ángel de Sanación dentro de mi aura.
El Ángel respira este Fuego Sagrado hacia la Triple Flama Victoriosa Inmortal en mi corazón.
A medida que la Flama de Sanación se fusiona con la Divinidad en mi corazón, se expande en un tremendo destello y fluye a través de mi sistema de Chakras y mis meridianos de acupuntura en cada electrón de mis cuerpos físicos, etéricos, mentales y emocionales. Sana, purifica, limpia, restaura, rejuvenece y transfigura cada célula, órgano, sistema y función de mis cuerpos de regreso hacia la salud vibrante y juventud eterna.
Ahora, con un nivel superior de concentración, Yo visualizo esta Flama verde esmeralda y violeta a medida que Sana cada célula de mis cuerpos, sistema por sistema.
La Flama de Sanación comienza expandiéndose a través de mi estructura cerebral física. Gentilmente baña los hemisferios derecho e izquierdo de mi cerebro llevándolos a un equilibrio perfecto.
La Flama de Sanación ahora fluye de ida y de vuelta entre los hemisferios de mi cerebro formando un símbolo infinito —una figura de ocho reclinada.

A medida que la Luz de Sanación se mueve a través de mi cerebro, todos los circuitos fragmentados son reconectados.
Las áreas de mi cerebro que están asociadas con la memoria a corto y a largo plazo son rejuvenecidas y ahora funcionan a su óptimo potencial.

Las áreas de mi cerebro que están químicamente desequilibradas, físicamente dañadas o dormidas son sanadas y transformadas. Mis centros cerebrales espirituales son reactivados y despertados a su pleno Potencial Divino. Mis glándulas pituitaria, pineal, hipotálamo y los centros ganglionares en la base de mi cerebro ahora funcionan a plena capacidad.
La Flama verde esmeralda y violeta de Sanación a través del Poder Infinito de la Transmutación ahora desciende por mi médula espinal y se expande a través de mi sistema nervioso y mi sistema de Chakras con sus meridianos correspondientes y puntos de acupuntura. La Flama de Sanación remueve cada rastro de enfermedad, degeneración o desequilibrio de cualquier índole en mi sistema nervioso y mi sistema de Chakras.
La Flama Sanadora ahora arde a través de mi Cuerpo Mental elevando mi sabiduría consciente y aumentando mi capacidad para utilizar mis pensamientos y todos los aspectos de mi mente para emponderar mi proceso de pensamiento. Con esta sanación, YO SOY capaz de cocrear la perfección infinita de la Nueva Tierra a través de mis pensamientos y Yo fácilmente reconozco la Divinidad en el interior de toda Vida. (pausa)

Ahora la Flama de Sanación fluye hacia mis ojos—removiendo cada rastro de enfermedad o desequilibrio de cualquier índole. La Flama verde esmeralda y violeta restaura mis ojos a la vista perfecta, permitiéndome ver y reconocer la perfección en toda Vida. Mi Tercer Ojo es activado y con mi Visión Interna Yo ahora claramente veo los Reinos de Luz y los Seres Celestiales que moran allí. (pausa)

La Flama Sanadora ahora fluye hacia mis oídos—removiendo cada rastro de enfermedad o desequilibrio de cualquier índole. Esta poderosa Luz Sanadora restaura mis oídos a una audición perfecta, permitiéndome escuchar la voz interna de mi Presencia YO SOY, la guía de los Seres de Luz en los Reinos de la Verdad Iluminada y la Música de las Esferas.

La Flama de Sanación verde esmeralda y violeta ahora fluye en mis fosas nasales, sistema respiratorio, pulmones, laringe, cuerdas vocales, tráquea, tubos bronquiales y cada función de mi voz y del aparato respiratorio. Ella remueve cada vestigio de enfermedad o desequilibrio de cualquier índole. La Flama de Sanación acentúa mi respiración que me permite absorber el máximo prana dentro del Aliento del Espíritu Santo. A través del Amor Divino del Espíritu Santo, YO SOY ahora facultado para hablar con “las lenguas de los Ángeles” en el Aliento Sagrado de mi Padre-Madre Dios.

Ahora la Flama de Sanación se expande en mi boca, mis dientes, encías, lengua, esófago, estómago, hígado, vesícula biliar, intestino delgado, válvula ileocecal, intestino grueso, apéndice, colon, riñones, vejiga y cada aspecto de mis sistemas digestivos y de eliminación. La Luz Sanadora remueve cada vestigio de enfermedad o desequilibrio de cualquier índole dentro de estos sistemas. Cada aspecto de mis sistemas digestivos y de eliminación es ahora sanado, restaurado y rejuvenecido. YO SOY capaz de purificar mi cuerpo sin esfuerzo alguno y asimilar mi comida y bebida perfectamente.

Ahora la Flama de Sanación fluye a través de mis centros cerebrales espirituales: mis glándulas pituitaria, pineal, hipotálamo y centros ganglionares en la base de mi cerebro hacia el resto de mi sistema endocrino, mi tiroides, timo, páncreas, Bazo, glándulas suprarrenales, gónadas, y todas las otras glándulas asociadas con este sistema endocrino. La Luz Sanadora remueve cada vestigio de enfermedad o desequilibrio de cualquier índole. Este Fuego Sagrado restaura todas las glándulas y hormonas en mi cuerpo hacia el perfecto equilibrio y función.
Ahora la Flama Sanadora verde esmeralda y violeta fluye a través de mi sistema circulatorio: mi sistema linfático, mis nódulos linfáticos y mi fluido linfático. Fluye a través de mi músculo corazón y en las cámaras y válvulas en mi corazón. Arde a través de mis venas y arterias, mis capilares y vasos capilares y mis glóbulos blancos y rojos.

La Luz Sanadora ahora se expande en mi médula espinal y resplandece hacia fuera para envolver mi Cuerpo Emocional. Remueve cada vestigio de enfermedad o desequilibrio de cualquier índole.

La Flama de Sanación restaura y rejuvenece cada aspecto de mi sistema circulatorio y mi Cuerpo Emocional, permitiéndome utilizar mi Fuerza de Vida con un nuevo sentido de equilibrio y armonía. Yo ahora le concedo poder a mis emociones y sentimientos cada día con Amor Divino, a medida que creo alegremente la perfección infinita de la Nueva Tierra.

La Flama Sanadora ahora fluye en mi sistema reproductor: mis órganos femeninos o masculinos. Remueve cada vestigio de enfermedad o desequilibrio de cualquier índole. La Flama Sanadora restaura cada aspecto de mi sistema reproductor, permitiéndome sostener el espacio sagrado para mí misma o cualquier otra persona que esté destinada a dar a luz a los niños de la Nueva Tierra.

La Presencia YO SOY de cada persona está co-creando un campo de fuerza de Luz en el interior del sistema reproductor de cada padre potencial, y un Cáliz de Luz, un Santo Grial, en el interior del sistema reproductor de cada madre potencial. Estos espacios sagrados serán la Puerta Abierta a través de la cual todos los preciosos niños entrantes nacerán en el plano físico. Estos sistemas de reproducción transfigurados permitirán que los niños que llegan tengan vehículos perfectos a través de los cuales ellos co-crearán la Nueva Tierra.
Ahora la Flama Sanadora fluye hacia mis sistemas esqueléticos y musculares, se expande a través de mis huesos, músculos, articulaciones, tendones, ligamentos, cartílagos, células de grasa y tejido conectivo. Remueve cada vestigio de enfermedad o desequilibrio de cualquier índole. La Flama Sanadora verde esmeralda y violeta restaura cada aspecto de estos sistemas, rejuveneciendo y concediéndome poder con un nuevo sentido de fortaleza.
La Flama Sanadora ahora fluye a través de mi piel, cabellos, uñas, y cada otro aspecto de mi Cuerpo Físico y mi Cuerpo Etérico. Remueve cada vestigio de enfermedad o desequilibrio de cualquier índole. A través de esta Luz Sanadora mis Cuerpos Físicos y Etéricos son transfigurados en su Potencial Divino de Eterna Juventud, Salud Vibrante y Perfección Infinita.
La Flama de Sanación verde esmeralda y violeta A Través del Poder de Transmutación Infinita está ahora pulsando en, a través y alrededor de cada electrón de mis cuatro Cuerpos Terrenales y los Cuerpos Terrenales de TODA la Humanidad. Yo ahora le pido a los Ángeles de Sanación y a las Legiones de Luz asociadas con este Fuego Sagrado para proyectar esta Flama de Sanación en los cuerpos físicos, etéricos, mentales y emocionales de cada partícula remanente de Vida en evolución sobre este precioso planeta.
Yo sé y acepto que esta sagrada actividad de la Flama de Sanación A Través del Poder de Infinita Transmutación ha sido Victoriosamente en Dios consumada. Yo también sé y acepto que mi Ángel de Sanación y los Ángeles de Sanación en el interior de las auras de cada hombre, mujer y niño aumentarán esta Luz de Sanación Divina diariamente y a cada hora con cada respiración que yo tomo.
A través del regalo de Gracia Divina de mi Padre-Madre Dios esta actividad de Luz está siendo expandida miles de veces por la Compañía del Cielo y por esto YO ESTOY eternamente agradecida.
Y así es! Amado YO SOY.

A través de Myrna Larios

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