LA IMPORTANCIA DEL PADRE

BEB_Y_-1Cuando a Bert Hellinger se le pregunta por el padre, él responde así:

…El padre está en segundo lugar. Pero hoy día los padres están muchas veces excluídos, y el padre que está excluído pone triste a la madre, la hace infeliz.  Para que la madre sea feliz ella tiene que respetar y amar al padre y eso no siempre es muy simple porque los hombres son distintos, los tenemos que amar así como son: distintos.

Y los niños necesitan al padre, porque para la felicidad es necesario que ellos puedan tener al padre.

Entonces niños felices son aquellos que son mirados por la madre y, la madre a través de este niño ama también al padre;  y el padre mira a los hijos y a través de ellos toma ama también a la mamá.  Este tipo de niñlos son felices.

El padre de la madre está claro, el bebé está en el útero y eso es evidente, los padres se lo repiten siempre y el niños puede verlo en los vientres abultados de otras madres o de la suya propia cuando está gestando a un hermano.  Pero ¿y el padre? ¿Qué función tiene el padre?.  Su función no es tan clara como en la madre.  ¿Cómo se genera el vínculo con el padre? ¿Qué papel tiene el padre en su venida al mundo? ¿Es mi padre en realidad mi padre? ¿Cómo puedo saberlo?.

El saber que busca el niño, sólo puede llegarle a través de una palabra encarnada por una de las dos viidas responsables de la suya.  Mediante las palabras del padre y de la madre tiene que descubrir el lazo de amor que lo ha hecho nacer.

La madre es la que revela al padre, ella es la que le dice “estoy embarazada, y tú eres el padre”, así es como nace un padre a través de la palabra de la madre, y así es como con este reconocimiento y el respeto posterior entre ámbos puede el hijo confiar plenamente en la vida y de ellos obtener la fuerza para vivirla en plenitud.

“UNO ES PADRE PORQUE ASUME SU ROL DE PADRE”

Extracto de : María Martinez (Facilitadora y Formadora en Constelaciones Familiares.

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MAPA DE LOS SECRETOS FAMILIARES

loqsecallaAlejandro Jodorowsky: “Mapa de los secretos familiares”

jul 4, 2015

Todas las familias tienen secretos guardados, hasta las más normales, porque todos los seres humanos hacen cosas de las que luego se arrepienten. Las silencian. Cuando alguien me dice “en mi familia no hay ningún secreto” yo pienso: “Lo que pasa es que todavía no lo has descubierto”.

El secreto es como un animalillo inmortal que se pretende ocultar en una generación, pero que en las siguientes reaparecerá ingeniosamente disfrazado.

Por vergüenza, por protección a los hijos o por diferentes miedos, hay hechos y circunstancias que las familias pretenden que no salgan a la luz. Estos secretos forman una estructura que se deslizará de diferentes maneras sobre las generaciones siguientes.

Los más comunes se refieren a enfermedades mentales, asesinatos, suicidios, violaciones, homosexualidad, incesto, prostitución, exilios, cárcel… Frecuentemente se manifiestan en los descendientes por medio de accidentes, fobias, repeticiones, psicosis, autismo, enfermedades congénitas que afectan a los órganos de los sentidos, quistes… Por ejemplo, una niña pierde la virginidad por accidente (una escopeta de juguete se le clava en el himen) en la misma fecha que su bisabuela fue violada, hecho que se mantuvo en secreto generación tras generación.

La realización personal de cada miembro del árbol y vivir en la autenticidad, tiene un gran valor profiláctico para la salud de nuevos frutos que estén por nacer.

Secretos De Familia

¿Qué es la familia?

La familia es lo permanente, estaba antes de que llegáramos, le pertenecemos mientras vivamos y seguirá existiendo después de nosotros. Es una generación de vivos, que caminan como mínimo con dos generaciones de muertos a la espalda hasta la línea de meta, donde le toca subirse a la espalda de la siguiente generación de vivos.

¿Yo soy mi familia?

Recordemos que desde la perspectiva de la psicogenealogía Jodorowskyana, cada uno de nosotros está habitado por las tres generaciones que lo preceden, lo que hace un mínimo de catorce personas. Desde esta perspectiva, consideramos que los secretos guardados en una generación son un manantial insano de traumas y conflictos para los que lleguen detrás, “es agua sucia”.

¿Hay alguna relación entre la enfermedad y los secretos familiares?

La relación entre enfermedad y secretos familiares se hace bastante evidente en el estudio de los árboles genealógicos. La familia es como una olla psicológica llena de secretos, tabúes, silencios, vergüenzas. Hay asesinatos, locura, robos, infidelidades, cárcel, incesto, abusos… Así, la enfermedad no es la solución del problema, sino una invitación a enfrentar un conflicto familiar que se ha mantenido secreto.

 

“Lo que es callado en la primera generación, la segunda lo lleva en el cuerpo.”

¿Qué cosas, a nivel psicogenealógico, vamos cargando en el cuerpo?

En el lado derecho… está la herencia paterna

Lado izquierdo…herencia materna

El vientre…la madre

Problemas de espalda… cargas a los padres

Padres divorciados o separados…puntas de los pies se separan

Miedo a la sexualidad… pelvis movida hacia atrás

No te han amado… pecho endurecido e insensible

¿Si no uso palabras para expresar mi dolor, lo expresaré con mi cuerpo?

Anne Ancelin Schützenberger lo ha estudiado a fondo: “Los duelos no hechos, las lágrimas no derramadas, los secretos de familia, las identificaciones inconscientes y lealtades familiares invisibles” pasean sobre los hijos y los descendientes.

“Lo que no se expresa por palabras se expresa por dolores”.

O por accidentes, como el caso de una biznieta que pierde su virginidad por accidente a los siete años (jugando al salto de pértiga) y estudiando su árbol, descubre que su bisabuela fue fruto de una violación, concebida en la misma fecha que ocurrió el episodio.

¿Cómo se pueden observar los secretos en el árbol genealógico?

Cuando el árbol quiere desvelarte un secreto, crea una estructura, algo que se repite, con eso pretende llamar tu atención. Por ejemplo una fecha que se repite, un estilo de elección de la pareja, unos accidentes con ingredientes similares. Estos secretos se guardan por vergüenza, por pudor, por proteger a los niños o auto protegerse ante la sociedad.

¿Dónde se sitúan esos secretos?

Cada secreto que tenemos está en el estrato que le corresponde (los cuatro egos):

– Mis ideas locas secretas, podemos identificarlas en el nivel de mis bisabuelos

– Mis emociones secretas, están en mis abuelos

– Mis secretos sexuales-creativos, están en mis padres

– Mis secretos materiales, de territorio, están en mis hermanos

Cuando el secreto lo porta un miembro de la familia, éste lo vive como un cuerpo extraño y molesto, su cuerpo lo vive como un tumor o un bolo alimenticio que tiene que salir fuera. Nunca debemos contar secretos a los niños, es un Abuso con mayúsculas.

Sabemos además el poder de la comunicación no verbal, si alguien delante de ti se calla una información importante, se delatará tarde o temprano con algún gesto inconsciente. Freud decía que “Aquel cuyos labios callan, conversa con la punta de los dedos. Se traiciona por todos los poros”.

…”vale más saber una verdad, aun cuando sea difícil, vergonzosa o trágica, que ocultarla, porque aquello que se calla, es subordinado o adivinado por los otros y ese secreto, se convierte en un traumatismo más grave a largo plazo”.

Los secretos hay que airearlos si son del presente, de la manera más adecuada y en el momento más propicio, o sanarlos con la psicomagia si son del pasado. Una herramienta útil es dibujar el árbol sanado: se trata de hacer una obra en la que representemos a todos los miembros, con dibujos o fotografías pegadas a modo de collage. A cada uno le pondremos su finalidad cumplida, todo aquello que les damos nos lo damos a nosotros mismos, y ahí aparecerán todos los secretos convertidos en bendiciones.

No A Los Secretos

En psicogenealogía, se considera que los secretos guardados en una generación son un manantial insano de traumas y conflictos para las sucesivas generaciones. Sabemos además el poder de la comunicación no verbal, si alguien delante de ti se calla una información importante, se delatará tarde o temprano con algún gesto inconsciente. Los secretos hay que airearlos si son del presente o sanarlos con la psicomagia si son del pasado. Lo importante es hacerlo de la manera adecuada y en el momento más oportuno.

Alejandro Jodorowsky: la enfermedad no es la solución del problema, sino una invitación a enfrentar un conflicto familiar que se ha mantenido secreto.

Françoise Dolo: “Lo que es callado en la primera generación, la segunda lo lleva en el cuerpo.”

Anne Ancelin Schützenberger: “Los duelos no hechos, las lágrimas no derramadas, los secretos de familia, las identificaciones inconscientes y “lealtades familiares invisibles” pasean sobre los hijos y los descendientes. “Lo que no se expresa por palabras se expresa por dolores”.

Freud: “Aquel cuyos labios callan, conversa con la punta de los dedos. Se traiciona por todos los poros”.

Claudine Vegh: “Vale más saber una verdad, aun cuando sea difícil, vergonzosa o trágica, que ocultarla, porque aquello que se calla, es subordinado o adivinado por los otros y ese secreto, se convierte en un traumatismo más grave a largo plazo”.

La Familia y Los Secretos Del Árbol Genealógico

– ¿Qué significado tiene la familia?

La familia es lo permanente. Estaba antes de que llegáramos, le pertenecemos mientras vivamos y seguirá existiendo después de nosotros.

Alejandro Jodorowsky nos invita a liberarnos del árbol familiar, del encasillamiento forzado por el que se nos atribuyen frecuentemente cualidades de personas muertas, lejanas, o se toma algún incidente de nuestra infancia para asignarnos de por vida un papel, y donde estamos marcados por un número en el escalafón.

– ¿Cuáles son los límites en lo tocante a la familia?

Una primera definición que he encontrado: “La familia es una generación de vivos, que caminan con dos generaciones de muertos a la espalda hasta la línea de meta, donde le toca subirse a la espalda de la siguiente generación de vivos”

O como dice Alejandro Jodorowsky:” Cada uno de nosotros está habitado por las tres generaciones que lo preceden, lo que hace un mínimo de catorce personas, si no contamos a los hermanos y hermanas o a los tíos y las tías”.

– ¿Cómo podemos reconocer nuestro árbol genealógico?

Podemos reconocer a nuestro árbol por la huella que este ha dejado en nosotros. El cuerpo humano refleja los problemas o enfermedades heredadas del árbol.

Ya comentamos alguna cosa al respecto, recordemos:

Lado derecho… herencia paterna

Lado izquierdo… herencia materna

El vientre… la madre

Dientes picados… es la rabia no expresada

Problemas de espalda… cargas a los padres

Eczemas… reflejan tu inadaptación social

Padres divorciados, o separados… puntas de los pies se separan

Regresión a la infancia… puntas de los pies miran hacia dentro

Huyes del pasado… caminas inclinándote ligeramente hacia delante

Eres un cobarde, miedo a entrar en la vida…te inclinas hacia atrás

No vives tu vida…caminas como un ladrón sin hacer ruido

Miedo a la sexualidad… pelvis movida hacia atrás

No te han amado… pecho endurecido e insensible

No te han acariciado… problemas de desviación de la columna

Caminar con la cabeza por delante… vivir en la cabeza sin reconocer tus deseos

– ¿Tiene importancia plantearse si en nuestra familia hay secretos escondidos?

Lo que un antepasado calla, tiende a ser expresado en uno de sus descendientes por múltiples vías: accidentes, enfermedades, elecciones de pareja, decisiones importantes, vocaciones, etc. Por ejemplo, una bisabuela fue violada y su biznieta tiene un accidente en el que se le rompe el himen. Parece ser que “lo no dicho” tiene su propia presencia generación tras generación y tiende a materializarse de alguna manera.

-Además de por hechos puntuales, ¿Cómo podemos darnos cuenta de que en nuestro árbol hay un secreto?

Cuando el árbol quiere desvelarte un secreto, crea una estructura, algo que se repite, con eso pretende llamar tu atención. Por ejemplo una fecha que se repite, un estilo de elección de maridos, unos accidentes con ingredientes similares.

-¿Por qué cada árbol genealógico guarda sus secretos?

Entre otros, por vergüenza, por pudor, por proteger a los niños o auto protegerse ante la sociedad.

-¿Tiene importancia la generación que guardó el secreto en la estructura de nuestra personalidad?

Cada secreto que tenemos está en el estrato que le corresponde:

-Mis ideas locas secretas, están en mis bisabuelos

-Mis emociones secretas, están en mis abuelos

-Mis secretos sexuales-creativos, están en mis padres

-Mis secretos materiales, de territorio, están en mis hermanos

El árbol guarda secretos, al tiempo que puede intentar desvelarlos. En todo árbol hay un héroe, el que lo sana y se sana, el que eleva su nivel de consciencia y frena de alguna manera que siga “corriendo el agua sucia” hacia generaciones venideras.

– ¿Hay árboles sanos?

A riesgo de equivocarnos, parece que no existen los árboles sanos porque vivimos en una sociedad enferma.

– ¿En qué consiste la sanación del árbol genealógico?

“La sanación del árbol consiste en quitar la repetición, comprenderla, o repetirla en una forma positiva” (Alejandro Jodorowsky)

SANAR EL VÍNCULO CON LOS PADRES

idi

SANAR EL VÍNCULO CON LOS PADRES

6 ABRIL, 2015 / BIBLIOTERAPEUTA

Cuando se une una pareja no sólo se juntan dos personas, sino que se unen dos sistemas. Dos familias con su historia particular, cimentada en hechos y vicisitudes particulares, y que cada uno conserva unas lealtades más o menos camufladas a sus orígenes. Aunque parezca extraño, en los sistemas familiares hay sentimientos que siguen flotando en su atmósfera porque no pudieron ser encauzados y resueltos en su momento por las personas a las que corresponda hacerlo, y siguen operando como asuntos pendientes enquistados. Como explica Joan Garriga en el libro del cual hablaba en el post anterior, el buen amor en la pareja es una relación entre adultos bien sostenidos en sí mismos y en su historia familiar, que han podido poner bálsamo en sus heridas y curarlas. El problema es cuando proyectamos en el otro aquello que no hemos solucionado, cuando nos enredamos siempre en las mismas dinámicas y tendemos a repetir una y otra vez con distintas parejas la misma historia. ¿A quién me siento todavía tan atado que impide que mi energía esté disponible para mi pareja?

El niño nace con un impulso natural de acercamiento a la madre. Esta es la figura más importante de su vida. El primer contacto lo realiza con ella, y él se abre para recibir todo su amor y protección. Bert Hellinger llama movimiento interrumpido al dolor del hijo frente a una separación, a temprana edad, de sus progenitores, básicamente cuando se trata de la madre. El hijo siente el dolor de la separación con sentimientos de rabia, desesperación y tristeza. La herida puede ser grave, como cuando se pierde a uno de los padres, o cuando se producen abusos o violencias, o incluso cuando el feto sufre por exceso de emociones estresantes o por el uso de tóxicos durante el embarazo.

“De nuestra madre nacimos…

Nunca nadie ha estado ni estará más cerca

y más unido a nosotros que nuestra madre.

Fue nuestra felicidad primera

y más profunda […]

La primera infelicidad,

la primera experiencia dolorosa de desdicha,

es la separación de la madre en el parto”.

Bert Hellinge

¿Qué sucede cuando el movimiento amoroso se ve interrumpido? Que utilizamos estrategias indirectas, tortuosas y complejas, de búsqueda de amor y conexión con los demás, que configuran el paisaje de la neurosis y el sufrimiento humano. ¿Te suena por ejemplo aquello de “sin ti no soy nada”? La dependencia es tan grande que, sin la pareja, siente que no lograría sobrevivir o que no tendría sentido vivir: sin ella podría morir, literalmente. ¿Es posible llegar a implicarse real y profundamente y construir bienestar en una relación sostenida por dos niños? ¿Es la pareja una relación materno/paternofilial o una relación entre adultos? ¿Qué es legítimo y razonable pedir y esperar en una relación de pareja y qué no? ¿Qué corresponde al niño y qué al adulto? En cualquier caso, a todos nos toca descubrir y trabajar de qué manera interrumpimos este movimiento amoroso espontáneo y qué estrategia, qué estilo afectivo, qué modo tortuoso, qué negocio vincular indirecto generamos al hacerlo. Porque muy probablemente vamos a llevar a la pareja ese estilo afectivo y tendremos que revisarlo.

¿Cómo se puede reparar ese movimiento amoroso interrumpido? No es fácil, pero cualquier reparación posible pasa por aceptar de corazón a nuestros padres y lo que en su momento dolió y fue difícil. Se vuelve imperativo abrir el corazón hacia lo que nos hizo sufrir, no porque el sufrimiento en sí mismo sea sanador, sino porque abrir el corazón sí lo es.

Las constelaciones familiares son una técnica que permite ver de forma rápida cómo cada uno estructura sus vínculos, y cómo estos vínculos nos permiten caminar con fuerza hacia la vida o nos lo impiden, cómo nos abren puertas o nos las cierran, cómo nos conducen hacia la dicha o hacia la desdicha, cómo nos sanan o nos enferman, cómo nos crean problemas o nos los resuelven.

Para ello se eligen, de entre los participantes, a varias personas que representarán al padre, la madre, la pareja o la expareja, los hijos nacidos, los que no llegaron a nacer, los abuelos, el jefe… Según cuál sea el problema que se plantee o los objetivos que se quieran lograr. A continuación, las personas escogidas se posicionan en el espacio, dando expresión a nuestra imagen interior del sistema, cómo funciona y a las relaciones entre sus miembros. Una vez hecho esto, se desarrolla la Constelación de manera tal que se logran clarificar las dinámicas problemáticas del entorno en cuestión, y cómo hacerlas funcionales y solventes. El cliente interioriza así imágenes y movimientos emocionales que, a modo de solución, acaba trasladando a la realidad de su propia vida. En definitiva, lo que hacen es sacar a la luz y mostrar los movimientos del corazón, con sus ataduras y extensiones, y procurar liberación al deshacer entuertos afectivos.

En la pareja no hay culpables ni inocentes, no hay justos e injustos, sólo lealtades a nuestros anteriores que nos inducen a repetir patrones. Muchas personas, en su relación de pareja, sufren por el hecho de tomar a su cargo la culpa y los errores, mientras salvan la cara de su partenaire,  y, al revés, personas que culpan desesperadamente al otro para salvar su dignidad y se explayan en su enojo haciendo recaer sobre su pareja todos los males. Nada de esto sirve, lo que sí ayuda es entender nuestra coparticipación en los resultados que tenemos y responsabilizarse de ellos, y a ser posible flexibilizarnos y desarrollar opciones nuevas que puedan hacer cambiar el statu quo de la pareja.

Cada grupo, cada familia, está surcada por un conjunto de reglas y normas, implícitas o explícitas, cuyo cumplimiento asegura nuestra pertenencia al grupo y nuestra buena conciencia. En la terapia Gestalt llamamos «introyectos» al conjunto de mandatos de los padres y de la familia que nos hemos tragado, asimilándolos sin previa digestión. El proceso de crecimiento e individuación se produce al cuestionar estos mandatos y asumirlos como propios después de una buena masticación que nos indica que nos convienen y que podemos elegirlos; o rechazarlos, y exponiéndonos a una mayor soledad interior, y generalmente experimentando culpa. Se trata de una culpa buena, una culpa de crecimiento, de desarrollo, una culpa por perfilar nuestro propio camino y nuestros propios valores a nuestra propia manera. Quien esté libre de culpa que tire la primera piedra, ¿no es así? Te invito, en cualquier caso, a eliminar la palabra culpa de tu léxico y cambiarla por responsabilidad, ¿te parece?. Culpa siempre implica castigo. Te mantiene anclado al pasado, a lo que hiciste. Responsabilidad, como su nombre indica, es la habilidad para responder, para hacernos cargo de lo que es nuestro. Nos hace avanzar hacia el futuro y con mucha más ligereza.

Es muy importante sanar el vínculo con los padres, porque es la forma de sanar nuestro vínculo con la vida y con nosotros mismos. Para el hijo, los padres representan simbólicamente la vida. Si estamos en paz con ellos, estamos en paz con la vida; cuando los tomamos a ellos, podemos tomar la vida en todas sus dimensiones.

¿Quién es ese que, en tu interior, reclama y se empeña en encontrar exigencias y argumentos desdichados porque la realidad no se asemeja a sus sueños? Pues ni más ni menos que el niño que sigue vivo en ti.

Oración gestáltica:

Yo soy yo, tú eres tú.

No estoy en el mundo para colmar

tus expectativas,

Yo soy yo y tú eres tú.

ni tú estás en el mundo para colmar las

mías.

Yo estoy para ser yo mism@ y

vivir mi vida, tú estás para ser tú

mism@ y vivir tu vida.

Si nos encontramos, será hermoso.

Si no nos encontramos, no habrá

nada que hacer.

Fritz Perls, creador de la terapia Gestalt.

ACEPTAS EL ROL QUE TE IMPONE TU ÁRBOL GENEALÓGICO?

image (7)¿Aceptas el rol que te impone tu árbol genealógico?

Marianne Costa dice que el árbol nos da un “papel” y nos quedamos con ese rol para siempre. Sin embargo deberíamos entender que eso es una ilusión absoluta, ese rol no es cierto, ya que somos capaces de expandirnos en todos los sentidos.

La pregunta inmediata es: ¿cuál es ese papel?

En ocasiones nos dicen, serás carpintero como tu padre. O bien, si somos los pequeños en la unidad familiar, tenemos la misión de cuidar a nuestros padres cuando se hacen mayores.

Lo cierto es que no somos capaces de observar con nitidez el “proyecto que tienen pensado para nosotros”. Naturalmente podemos desobedecer las órdenes parentales, aunque tal vez eso nos provoque una sensación de culpabilidad…o una enorme “neurosis de fracaso”.

Usemos un símil futbolístico… el entrenador del equipo quiere que juguemos de delantero centro, cuando la posición que nos gusta es la de portero. Respetar lo que ese entrenador quiere para nosotros provocará que no nos realicemos, o dicho de otra manera, que no seamos felices. Si nos pasamos media vida persiguiendo los sueños de otros… ¿qué pasará con los propios?

La felicidad consiste en hacer lo que en verdad deseamos. En escapar de las órdenes sin sentido que nos dicta inconscientemente nuestro árbol genealógico. Si no lo hacemos es por miedo a ser desterrados del “clan”. Pensamos que fuera del mismo no podremos sobrevivir…algo que vivimos como una herencia ancestral.

Entonces, ¿qué hacer?

Empecemos a buscar esas ideas sin sentido que nuestro árbol genealógico nos transmite. Es tan sencillo como buscar en la vida de nuestros bisabuelos. Investiguemos un poco: sus nombres, fechas de nacimiento, las bodas… Averigüemos la duración de sus vidas, sus enfermedades, los acontecimientos más graves a los que se vieron sometidos y cómo murieron.

Determinadas ideas nacen con ellos, se transmitieron a nuestros abuelos, de ahí a nuestros padres y finalmente llegan hasta nosotros. Algunas formas de actuar ya no tienen sentido en este momento, debemos desprendernos de todo aquello que no nos resulte útil.

¿Qué sentido tiene cargar con pesos muertos?

En palabras de Marianne Costa: “El árbol nos pasa unas ideas intelectuales. Unas creencias y unos pensamientos que van ligados a nuestros bisabuelos. Debemos examinar todas nuestras creencias (que suelen aparecer en nuestra vida como juicios y críticas) ¿Se trata de pensamientos útiles y bellos? Si no es así debo cambiarlos para poder alcanzar una vida útil y bella

Añade Alejandro Jodorowsky que la formación intelectual, las ideas religiosas y las ideas “locas” vienen de los bisabuelos. Ir más allá de ellos (remontándonos varias generaciones por encima) es empezar a inventarnos el árbol. Acabamos con miles de ancestros sobre nuestras cabezas, por eso afirmar que descendemos de un rey es tantas veces una ingenuidad infantil, una mentira, o un mito.

Empecemos a investigar…

VIVE – Louise L. Hay

292926_498421586897883_995576346_nCada uno de nosotros decide encarnarse en este planeta en un determinado punto del tiempo y el espacio para aprender lecciones que nos harán progresar en nuestro camino espiritual y evolutivo.

Creo que todos nos hallamos en un viaje interminable por la eternidad. Elegimos nuestro sexo, el color de nuestra piel, nuestro país, y luego buscamos la pareja perfecta de padres que «reflejarán» nuestras pautas.

Todos los acontecimientos que tienen lugar en nuestra vida y todas las personas con que nos encontramos nos enseñan valiosas lecciones.

Ama tu vida y ámate a ti… ¡Yo lo hago!

Louise L Hay California, 1995

SUPERAR EL DOLOR DE UNA RUPTURA

ausenciaSUPERAR EL DOLOR DE LAS RUPTURAS

En una ruptura en general y especialmente en una de pareja se ponen en marcha muchas emociones, la mayor parte de las cuales consideramos negativas porque son difíciles pero resultan imprescindibles para completar el proceso y salir fortalecidos. La más habitual y difícil de vivir es el simple dolor de haber perdido al otro. Incluso en los casos en los que se siente una gran liberación por salir de una situación insatisfactoria para la persona, tarde o temprano asoma el rostro del dolor por dejar lo conocido, lo que se amó y enfrentarse a algo nuevo. Afortunadamente la vivencia del dolor es un ingrediente necesario para completar con éxito el proceso de una ruptura y llegar a ser capaz de crear futuro.

Cuando pasamos por una ruptura, iniciamos el proceso de duelo en el que es previsible pasar por diferentes estados o etapas que tienen unas características estudiadas. Al igual que estamos programados para vincularnos con los demás sintiendo placer y expansión también están en nuestra naturaleza los mecanismos y recursos para el proceso de despegarse de una persona. Este proceso del duelo, en lugar de expansión produce retracción y en lugar de placer, rabia, pena, culpa, estrés, etc. hasta que culmina en la alegría que regresa al final de un aciago túnel.

Se sabe que mal se construye sobre cenizas y escombros y, al contrario, se edifica bien sobre los aprendizajes anteriores, sobre la integración nutritiva de nuestro pasado, fuera el que fuera. Eso sí son buenos pilares. Por eso es tan importante integrar nuestra historia afectiva. ¿Cómo se hace? Después de un proceso emocional arduo, amándolo todo tal como fue, tal como ocurrió, incluyendo aquello difícil y desdichado que nos tocó vivir, porque de esta manera se cumple el efecto de que, amándolo, lo negativo se evapora y lo positivo se queda impregnado en nuestro corazón.

Un proceso de ruptura concluye…

… cuando reencontramos la paz y la alegría y mirando atrás logramos apreciar y agradecer lo que vivimos y aprendimos en esa relación y podemos darle internamente las gracias a la que fue nuestra pareja por todo lo que fue posible y lo que nos aportó.

… cuando podamos darle el reconocimiento que merece como una relación importante para nuestra vida.

… cuando podamos reconocer el amor que hubo y guardarlo como un regalo.

… cuando somos capaces de dejar libre al otro y desearle lo mejor y hacernos nosotros libres y también desearnos lo mejor.

En definitiva el gran reto para todos es aprender a amar lo imperfecto de la vida, de nosotros y de los demás, y volvernos compasivos. Cuando esto es posible tomamos nuestros errores al servicio de la vida y de un camino feliz en pareja.

JOAN GARRIGA